jueves, 3 de junio de 2010

yo desde acá
hace tanto desde siempre
viendome a mí misma
alejarme de mí replegarme
como las olas.
soy el contorno inexacto de mí misma.
temblor de frutos maduros
a punto siempre de caer.
La gracia divina
sobrevuela a ras de piel.
Aleteo de pájaros
atravieza las horas
de mi calma encendida.
de madrigueras de colores
de dejar de un poco antes
del otoño
Estoy en un bosque lleno de pájaros.
Tiemblo.
Suspendida en el gesto rojo de los labios
en el olor de vides calientes
bajo horas de sol
como un fruto maduro
siempre a punto de caer,
la poesía.
La naturaleza entera
pende de mi cuerpo.
Tiemblo.
pájaros volando
entre un viento blanco
hacia el ligero país
en donde nacen los cuerpos
en donde tiembla
el contorno explorado de las cosas
en donde los ojos convocan en los ojos
a la naturaleza llena de sol
al gesto en el que llevamos el alma.